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Trastornos alimenticios

Los trastornos alimenticios son manifestaciones psicológicas extremas o problemas de conducta, relacionados con la correcta alimentación y la percepción del peso corporal.

También llamado desorden alimenticio, esta patología puede provocar problemas serios en la salud de la persona que lo padece, incluyendo la muerte. Es por ello que se recomienda la asistencia y terapia psicológica para poder sobrellevarlo y superarlo, para lo que se necesita un equipo profesional capaz de proveer la asesoría y terapia adecuada.

Los trastornos alimenticios afectan al 54,3% de la población mundial, y aunque se creía que era más común en las mujeres, los estudios de la última década han determinado que afecta por igual a hombres y mujeres.

Los trastornos más comunes

Aunque existen varios tipos de desórdenes alimenticios, los más comunes son la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y la ingesta compulsiva de alimentos.

Anorexia nerviosa es un trastorno alimenticio en el que la persona no consume alimentos por temor a aumentar de peso, y está ligada a una percepción distorsionada de la figura corporal propia.

Este trastorno se caracteriza por provocar una pérdida de peso acelerado y excesivo, cansancio continuo, desmayos, mareos, pérdida de cabello, ritmo cardíaco alterado y deshidratación. Si no es tratada a tiempo, provoca osteoporosis, daño renal y cardíaco, e inclusive la muerte.

Bulimia nerviosa, generalmente llamada bulimia, es un trastorno alimenticio en el que las personas ingieren alimentos y luego tratan de eliminarla del cuerpo de una manera poco saludable, generalmente provocándose el vómito, ingiriendo grandes cantidades de laxante o haciendo ejercicio excesivo.

Esta conducta se caracteriza por provocar excesiva preocupación por el peso, lo que da lugar a conductas poco saludables. Asimismo, quienes sufren de bulimia nerviosa pueden comer hasta sentir malestar, para luego purgar los alimentos del estómago. Suelen provocarse el vómito luego de comer, colocarse enemas o ingerir laxantes.

La bulimia puede provocar, además de pérdida de peso, otros síntomas como pérdida de cabello, daño en dientes y boca, faringitis provocada por el ácido estomacal expulsado en el vómito, gastritis, esofagitis, gastritis y otros trastornos gastrointestinales.

Ingesta compulsiva de alimentos se origina cuando una persona come, sin control, grandes cantidades de alimentos, en períodos menores de 2 horas. Normalmente se ingieren alimentos de alto contenido calórico y de fácil preparación o ya procesados.

Un profesional capacitado puede tratar estas afecciones psicológicas, que se encuentran íntimamente ligadas a la insatisfacción con el cuerpo, y que pueden ser tratadas con resultados satisfactorios y efectivos.

Trastorno límite de la personalidad

También llamado TLP, fronterizo o limítrofe, el trastorno límite de la personalidad se refiere a un trastorno psicológico de la personalidad, que provoca inestabilidad mental y emociones turbulentas, que derivan en relaciones interpersonales caóticas y conductas impulsivas.

Puede afectar de forma muy negativa la vida de una persona y de quienes lo rodean, pero puede ser tratado efectivamente con terapia psicológica impartida por un especialista en la materia.

Quienes sufren de este trastorno, experimentan estados de ánimo muy inestables, percepción distorsionada de la imagen propia y pérdida del sentido de identidad.

Causas del TLP

Los especialistas aún no han logrado definir una causa específica del Trastorno Límite de la Personalidad. Sin embargo, han definido algunos factores que pueden influir y que, sumados, pueden ser un motivo por el cual aparece esta afección psicológica en algunas personas.

Genética. No solo el TLP. Muchos trastornos psicológicos ven su origen primario en factores genéticos y hereditarios, que si bien no definen conclusivamente que una persona pueda sufrirlo o no, sí acrecientan los factores de riesgos, que ante otros desencadenantes, pueden provocar la aparición del Trastorno límite de la personalidad.

Eventos traumáticos. Algunos factores del medio en el que se desenvuelve una persona, puede aumentar el riesgo de sufrir trastornos psicológicos relacionados con la personalidad. Quienes han sufrido de abusos psicológicos, físicos o sexuales, tienen mayores riesgos de sufrir alguna patología relacionada con la salud mental. De allí la importancia de detectar, identificar y tratar cualquier evento con un especialista en la materia.

Química cerebral. Muchos estudios realizados en los últimos 20 años, han concluido que algunos trastornos psicológicos están ligados a un desbalance de la química cerebral de una persona. La ausencia o exceso de una hormona, inhibidor o algún elemento químico corporal, puede provocar un desequilibrio que dé como resultado un padecimiento o trastorno psicológico.

Síntomas del TLP

El Trastorno límite de personalidad puede presentar múltiples síntomas, que afectan la vida de quien los padece.

  • Intensos estados de ánimo depresivo, irritable o ansioso durante horas o días.
  • Comportamiento suicida o de automutilación
  • Ataques de ira desmedida
  • Comportamiento impulsivo y peligroso
  • Autoimagen distorsionada
  • Relaciones interpersonales caóticas e inestables

Diagnóstico

No existe ninguna prueba específica que determine si una persona sufre de Trastorno límite de personalidad. Es diagnosticado por un especialista en psicología, tras evaluar al paciente y realizar una observación y entrevista psiquiátrica minuciosa.

Trastorno obsesivo compulsivo

El trastorno obsesivo compulsivo es un trastorno ansioso que se caracteriza por pensamientos persistentes, recurrentes e invasivos, que provocan conductas repetitivas, ansiedad, preocupación, temor e inquietud.

Este trastorno se caracteriza por provocar pensamientos obsesivos y conductas repetitivas e incontrolables por hacer algo repetidamente, lo que originó su nombre.

También es llamado TOC, y puede afectar la vida de quien lo padece, así como de las personas que se encuentran en su entorno.

Síntomas del TOC

Aunque existen varios síntomas que afectan a quienes sufren de Trastorno obsesivo compulsivo, los más comunes son:

  • Quienes padecen este trastorno, suelen realizar actividades repetitivamente, de forma compulsiva, convirtiéndolas en rituales. Lavarse las manos repetidamente, abrir y cerrar las puertas, guardar artículos innecesarios, son algunos ejemplos de las conductas qie experimentan quienes presentan TOC.
  • Gérmenes y limpieza. El TOC se caracteriza por hacer que quien lo experimenta, se obsesione con la limpieza, la eliminación de los gérmenes y de la suciedad. Tienden a repetir conductas de limpieza e higiene personal, como lavarse las manos, limpiar, tomar duchas o similares.
  • Acompañado al exceso de limpieza y preocupación por los gérmenes, el Trastorno obsesivo compulsivo provoca que la persona desee mantener todo en excesivo orden, normalmente arreglando o disponiendo los objetos en perfecta simetría. Quien padece el TOC, normalmente no soporta que sus cosas sean movida de lugar o del sitio donde los ha dispuesto, ni que se rompa el orden que ha establecido. Estas personas son compulsivas inclusive a la hora de comer, ingiriendo los alimentos cumpliendo cierto patrón, establecido por su propia lógica.
  • El Trastorno obsesivo compulsivo lleva a las personas a preocuparse de forma excesiva por casi cualquier cosa: el orden, la limpieza, el control de los pensamientos.
  • Impulsos agresivos. Quienes padecen trastorno obsesivo compulsivo pueden experimentar impulsos agresivos, pero no significa que los materialice, sino que estos impulsos invaden sus pensamientos.

Tratamiento

Al igual que otros padecimientos psicológicos, el trastorno obsesivo compulsivo puede ser tratado con ayuda de especialistas en psicología, que deberán encargarse de cumplir con una serie de pasos que incluye:

  • Evaluación psicológica, que se cumple luego que el especialista puede entrevistar u observar clínicamente a la persona
  • Tratamiento farmacológico, que establecerá el especialista luego de evaluar al paciente y establecer el diagnóstico.
  • Educación sobre el trastorno. El psicologo en Zaragoza deberá ensenar a la persona a lidiar con el trastorno, pero también deberá extender la educación a su núcleo o personas allegadas.

Síntomas de ansiedad

La ansiedad es un trastorno psicológico que puede afectar seriamente la calidad de vida de una persona, pero puede ser tratado a tiempo y efectivamente, si se identifican los síntomas de la ansiedad y su tratamiento adecuado.

Se trata de un estado mental que genera una gran inquietud, inseguridad y grandes niveles de excitación, que la persona siente que no puede controlar.

Hablar de sus síntomas y problemas con un personal capacitado, puede ayudarle a mejorar su estado y disminuir la ansiedad de forma notable.

Es importante detectar la ansiedad a tiempo, pues si no es tratada adecuadamente, puede derivar en otros trastornos psicológicos como la depresión.

¿Cómo saber si sufro ansiedad?

La ansiedad es un trastorno psicológico muy común en la actualidad, y puede ser provocado por distintos factores, como eventos traumáticos, estilo de vida agitado con altos índices de estrés, factores genéticos, consumo de estimulantes o drogas, entre otros.

Para identificarla, le dejamos algunas señales que podrían indicar que es hora de ver a un especialista.

Inquietud o impaciencia. Es uno de los síntomas más comunes de la ansiedad. Quienes sufren de trastorno de ansiedad no pueden quedarse tranquilos durante mucho tiempo, por lo que el cuerpo está siempre inquieto o activo.

Estas personas se sobresaltan con cualquier cosa que provoque una sobre excitación y se impacientan con facilidad.

Problemas para dormir. Debido a que incapacidad para quedarse quietos o inactivos, quienes sufren de trastorno de ansiedad suelen presentar problemas para conciliar el sueño, y si logran dormirse, suelen despertarse frecuentemente sobresaltados y les cuesta volverse a dormir.

Tensión muscular. Debido a que el cuerpo de la persona que sufre de ansiedad, está siempre activo, es probable que sufran de alteraciones musculares debido a la tensión continua en la que se encuentra el cuerpo.

Síntomas físicos. El trastorno de ansiedad provoca que quien lo sufre, puede experimentar síntomas físicos ligados al temor que la ansiedad provoca, y generalmente son trastornos intestinales, palpitaciones, sudoración y temblores.

Preocupación excesiva. La ansiedad provoca que la persona sufra de una preocupación excesiva por todo, la búsqueda de la perfección y la incapacidad para controlar los pensamientos.

Miedos irracionales. Este trastorno es capaz de alterar la mente al punto de provocar un miedo o temor, que en muchas ocasiones no tiene razón de ser, por lo que se considera irracional.

En todo caso, es importante que este trastorno sea identificado y tratado por un especialista en la materia, que le ayude a superarlo con efectividad.